jueves, 15 de enero de 2026
viernes, 9 de enero de 2026
Notas de la novela “LA ESTRELLA DE QUINCE PUNTAS” de NOELIA LORENZO
La aparición del
cuerpo decapitado de una joven en el Parque Ecológico de Plaiaundi en Irún (Guipúzcoa),
con las yemas de los dedos borradas con ácido sulfúrico, pondrá en jaque a la
unidad de investigación criminal de la Ertzaintza, que se enfrentará a un
asesino que imposibilitará el hallazgo de pistas concluyentes en un caso en el
que nada es lo que parece. El examen forense atestiguará que era una mujer
joven y que fue estrangulada.
Como telón de
fondo de la narración aparecen los Careaga, una familia afincada en una
urbanización de lujo, que nos irá mostrando los secretos y miserias con los que
conviven desde hace años.
La autora nos
sumerge en una historia con una pormenorizada cronología de los hechos, una
investigación clásica y con la descripción de los escenarios y de las
relaciones personales que se trenzan entre sus personajes.
El suboficial Jon
Ander Macua y la agente Eider Chassereau de la Ertzaintza, se verán inmersos en
una trama en la que se involucrarán y que les conducirá a un final que cambiará
sus vidas para siempre.
Eider, que siempre
ha antepuesto el trabajo a todo lo demás, ve cómo su sobrina, a la que cuida
desde que perdió a su hermana, se hace mayor y ella empieza a sentirse sola.
Jon Ander, que también ha priorizado el trabajo, intenta estar con su hijo
después de su divorcio y esto le hace plantearse sus objetivos.
Con los mismos
protagonistas el suboficial de la Ertzaintza Jon Ander Macua y la agente Eider
Chassereau, la autora ha publicado: “La sirena roja” (2015), “La chica
olvidada” (2016), “Corazones negros' (2018) y “La estrella de quince puntas”
(2020).
miércoles, 7 de enero de 2026
lunes, 29 de diciembre de 2025
"PERSONAS DECENTES” novela de LEONARDO PADURA
Quizá sea (para
mi) la mejor de las novelas protagonizadas por Mario Conde, el
policía ha acompañado al autor a lo largo de varios libros, un hombre cada vez
más sabio y reflexivo, pero, sobre todo, un hombre bueno; un policía que
hubiera querido ser escritor.
En “Personas decentes”, Mario Conde, ya con 62 años y su
negocio de compraventa de libros en horas bajas, se encuentra en una situación
apurada, lo que le obliga a coger el trabajo que le ofreció Yoyi, un antiguo
socio, para controlar los tráficos no deseados en el bar-restaurante «La dulce
vida», lugar de encuentro de turistas y nacionales ricos.
El argumento gira
en torno al asesinato de un importante exdirigente cubano en el momento de
máxima efervescencia en Cuba con la visita de Barack Obama en 2016, la primera
visita oficial de un presidente estadounidense desde 1928, un hecho que irá
acompañado de otros eventos como un concierto de los Rolling Stones y un
desfile de Chanel.
Cuando Reynaldo
Quevedo, un antiguo jerarca cubano, un importante
exdirigente del Gobierno, aparece asesinado en su apartamento, la policía,
desbordada por la visita presidencial, recurre a Mario Conde para que eche una
mano en la investigación. El muerto tenía muchos enemigos, pues había ejercido
de agresivo censor para que los artistas no se desviaran de las consignas de la
Revolución. Había sido un déspota que había acabado con la carrera de artistas
que no habían querido plegarse a sus extorsiones.
“Había sido en los oscuros años de la
década de 1970 la encarnación del Maligno para los medios artísticos del país.
Pertenecía al sector de los intransigentes políticos y a la horda de los
enfermos de ese odio voraz que engendran la envidia y los fundamentalismos y
cuyos efectos se multiplican desde el pedestal del poder. Estalinista confeso,
de personalidad oscura y agazapada, había sido escogido por su vocación de
inquisidor y tal vez por su maldad genéticamente codificada como la cabeza
rectora del proceso de persecución, hostigamiento y marginación que sufrieron
demasiados escritores y artistas cubanos durante los años en que ejerció su
compacto reinado.”
El retrato de la
ferocidad de estos inquisidores—en los que también se dio el abuso y la rapiña
económica—y el sistemático castigo que se infligió a cualquier artista que se
considerara disidente, tuvo terribles consecuencias de indignidad, para los que
se convirtieron en chivatos de esta policía cultural, o bien llevó al suicidio
y la muerte a otros que no se plegaron al control político de su obra.
Unos días después
se encuentra un segundo cadáver asesinado con el mismo método; Conde deberá
descubrir si esas muertes están relacionadas.
El desgarro que sufre
Conde ante el abandono de seres queridos que se marchan a otros países, es un
tema que recorre la novela, y ya nos fue desarrollando en otra novela del
autor, “Como polvo en el viento”.
A esa trama, se
suma una historia que escribe el protagonista, situada un siglo antes, cuando
se decía que La Habana era la Niza del Caribe y se vivía pensando en el cambio
inminente que produciría el cometa Halley. Un caso de asesinato de dos mujeres
en La Habana Vieja de1910 destapa la lucha abierta entre un hombre poderoso,
Alberto Yarini y Ponce de León, un hombre singular: político
proxeneta y un dandy de la mejor sociedad
cubana de la época, refinado y de buena familia, capo de los negocios de
juego y de prostitución y político populista, y su rival Lotot, francés, que le
disputa la preeminencia en esos negocios. El desarrollo de esos hechos
históricos tendrá conexión con la historia del presente de un modo que ni Mario
Conde sospecha. Son dos historias, que al parecer no tienen nada en
común, pero que converjan en un relato lleno de intriga y misterio y de
literatura. Es el inspector Arturo Saborit quien investigará estos hechos.
Padura nos ofrece un
retrato de La Habana de principios del siglo XX, un país recién independizado
de España en 1898, que intenta buscar un camino propio, fuera del asfixiante
tutelaje que los EE. UU. imponen a la joven república, incluyendo su presencia
militar.
Padura logra lo que
se propuso, escribir una verdadera novela policial, pues nos ofrece una
poderosa narración criminal, en la que se investigarán crímenes del presente y
alguno del pasado, pero también se describirá lo que podríamos llamar
asesinatos del espíritu, cuya relación sobrecoge tanto o más, que el de los
muertos físicos.
Ante la degradación
de la realidad cotidiana, ¿es posible sobrevivir con decencia? Padura se ha
valido de la novela policial y de su detective Mario Conde para retratar
una realidad cubana sin suerte.
Una muy buena novela
y de lectura muy recomendable.
viernes, 19 de diciembre de 2025
FELICES FIESTAS DE NAVIDAD
A quienes creen que mañana puede ser un gran día
A quienes saben ser críticos desde la lealtad
A quienes lloran sin volver la cara
A quienes leen sin demasiadas cuestiones previas
A quienes acarician el cielo con un beso
A quienes no han quemado todas las naves
A quienes conservan con mimo algunas ilusiones
A quienes se preguntan de qué pecado deben arrepentirse
A quienes compran y leen prensa y libros en papel
A quienes gestionan con acierto los desafíos cotidianos
A quienes mantienen su compromiso con algunas ideas
A quienes sienten nostalgia en algún momento
A quienes les importan la solidaridad y los valores
A quienes llegaron hasta aquí y quieren seguir
A quienes prefieren acompañar a los zurdos en su aventura
A quienes rechazan el conformismo
A quienes siento cerca, aunque no lo estén físicamente
A quienes cuentan estrellas en silencio y piensan
A quienes trabajan por el progreso colectivo
A quienes dejaron de fumar porque los pulmones dijeron basta
A quienes siguen interesados en conocer el otro lado de la luna
A quienes lean estas líneas porque son amigos o porque pasaban por aquí
Que 2026 sea un año generoso con vuestros sueños y deseos.
jueves, 4 de diciembre de 2025
Notas de cuando leí “LA SOSPECHA ETERNA”, la primera novela de PABLO ALAÑA
Nos
encontramos en Santander en noviembre de 2019. Cuando comienza su jornada laboral, la abogada
penalista Clara Caballero recibe la noticia de que su amiga Irene Arias, una
profesora universitaria, ha sido detenida en Comillas. Es la sospechosa del
asesinato de un hombre al que nadie parece conocer.
Convencida de que se trata de un error, Clara asume su
defensa, pero su confianza se desvanece cuando descubre que el marido de Irene
la sorprendió en el jardín del domicilio familiar arrodillada junto al cadáver
y empuñando el arma del crimen. La situación se complica cuando advierte que el
asunto podía estar relacionado con la muerte violenta de la anterior pareja de
Irene hace unos años, un caso que no se consiguió resolver. Clara se pregunta
quién es realmente Irene.
Atenazada por las circunstancias, deberá investigar por
su cuenta para averiguar la verdad. Ya no se trata de defender a su amiga, sino
de encontrar al responsable de los asesinatos.
Que su amiga Irene fuera declarada inocente en el pasado, no sirve de nada si
no se encuentra a un culpable. Irene no encontrará apoyo en ninguno de los
casos, ni siquiera podrá contar con el apoyo de su marido.
Clara,
junto a Tomás, otro abogado del mismo bufete está aprendiendo el oficio, los
dos con sus problemas de personas normales, irán investigando lo ocurrido para
exculpar a Irene, la amiga de Clara, del asesinato de aquel hombre que ha
aparecido muerto en su jardín.
La acción reside en Santander (Clara trabaja en un bufete de abogados en la plaza
Pombo), con algunas referencias a Comillas y
San Sebastián.
El autor, conoce bien el trabajo del día a día de un
abogado, conoce los mecanismos de una investigación y del sistema judicial y
usa esos conocimientos en su novela. Utiliza una fórmula descriptiva de los
hechos, en una trama bien construida, bien desarrollada, con personajes bien
definidos y mantiene la curiosidad del lector sobre el desenlace de los hechos.
Hay presencia policía, pero en esta novela quienes investigan son dos abogados, investigan dos asesinatos, el actual y
el que ocurrió hace años del que también fue acusada Irene. El desenlace tiene algo de
sorprendente.
Una novela bien escrita, el autor sabe de lo que escribe,
entretenida y ambientada en un entorno donde las apariencias no coinciden
siempre con la realidad. Puedo recomendar la lectura de esa novela.






